Viaja a tu interior, no tengas miedo.
La atención plena implica dirigir nuestra atención hacia adentro, fomentando una comprensión más profunda de nosotros mismos y de todo lo que nos rodea, por ejemplo, personas, situaciones, sentimientos…
Esta mayor autoconciencia nos permite, entre otras cosas, reconocer patrones de pensamiento negativos y nos ayuda a cultivar una mentalidad más positiva y compasiva.
Al traer al consciente, de una manera respetuosa, nuestras actitudes y emociones de manera regular, nos ayuda a mejorar por dentro y fuera.
Dado que no se puede cambiar lo que no se ve… Esta práctica nos ayuda a «vernos» más y mejor.
La práctica regular de Mindfulness (atención plena) fomenta la observación de las emociones sin reacción inmediata, de una manera pausada y al ritmo de cada un@.
Esta autoconciencia nos permite responder a situaciones de manera más reflexiva, reduciendo las reacciones impulsivas, de las que a veces somos prisioner@s sin darnos cuenta.
Con el tiempo, esto puede conducir a una mejor regulación emocional y resiliencia.
La atención plena fomenta la concentración en el momento presente, fomentando el aprecio y ser conscientes de las alegrías simples de la vida.
Gratitud
Este cambio de perspectiva puede conducir al cultivo de la gratitud, lo que impacta positivamente en el bienestar mental general.
El corazón que da gracias es feliz, porque no podemos sentirnos agradecidos e infelices al mismo tiempo
Dr. Mark Hyman
Incorporar la atención plena a nuestra vida diaria no es sólo una tendencia; es una práctica transformadora con beneficios de gran alcance para la salud mental.
Ya sea a través de la meditación, la respiración consciente o simplemente estando presente en las actividades cotidianas, (paseando, viajando en metro, limpiando…)
El viaje hacia una existencia más consciente es un viaje hacia una mente más sana y equilibrada.
¡Buen viaje hacia una consciencia plena!









