Nuestro cuerpo y nuestra mente están profundamente conectados, aunque a veces, no somos conscientes de ello.
Cada emoción que sentimos tiene un efecto físico en nosotros, ya sea positivo o negativo.
A veces, ni pensamos en cómo el estrés nos afecta. La tristeza también influye en nuestra salud. Incluso la alegría tiene un impacto en nuestro bienestar.
Hoy en el blog de B-Phulness, vamos a comentar sobre este tema…
Piensa en una persona con muchas responsabilidades laborales. Por ejemplo, un médico puede tener una agenda ocupada. Una investigadora científica tiene proyectos en curso. Una administrativa puede experimentar sobrecarga laboral. Esta persona puede ser alguien de tu entorno o incluso tú misma.
Si vives constantemente en un estado de preocupación, es probable que sufras de contracturas en los hombros o insomnio.
Este sentimiento se llama:
😢 Estrés y Ansiedad: El Cuerpo en Estado de Alerta
Se da cuando nos sentimos estresados o ansiosos, entonces, nuestro cuerpo reacciona como si estuviera en peligro. El corazón late más rápido, la respiración se acelera y los músculos se tensan. Esta respuesta es útil en situaciones de emergencia, pero si se mantiene en el tiempo, puede causar:
Dolores de cabeza y tensión en el cuello o espalda.
Problemas digestivos como acidez o colon irritable.
Fatiga y dificultad para dormir.
¿Te suena?
Ahora piensa en alguien que ha sufrido una pérdida importante. Puede ser cualquier tipo de pérdida. Un trabajo, un ser querido, o quizás está saliendo de una relación amorosa o de amistad.
Después de una pérdida importante, algunas personas sentimos que nuestro cuerpo “no responde”, nos cuesta levantarnos de la cama o tenemos dolores inexplicables.
Este emoción podría ser:
😓 Tristeza: Cansancio y Falta de Energía
La tristeza prolongada puede llevarnos a sentirnos agotados y sin ganas de movernos. El cuerpo responde a esta emoción con síntomas como:
Sensación de pesadez y cansancio constante.
Falta de apetito o, por el contrario, comer en exceso.
Y un sistema inmunológico más débil, lo que nos hace más propensos a enfermar.
Ahora piensa en esos momentos en que nos reímos con amig@s o recibimos un abrazo, si de esos que te llegan al alma y la hacen sonreír, es ahí que sentimos una sensación de bienestar y relajación inmediata.
Esto se llama:
😊 Alegría y Amor: Energía Positiva para el Cuerpo
Las emociones positivas como la felicidad y el amor generan cambios físicos beneficiosos:
Aumenta la producción de endorfinas, las hormonas de la felicidad.
Se fortalece el sistema inmunológico.
Los músculos se relajan y la respiración se vuelve más profunda
Maravilloso, ¿verdad?
No obstante, no siempre estamos con las mismas emociones, estas se mueven constantemente, dependiendo de diversos factores.
Pero ¿Sería posible equilibrarlas? ¿Equilibrarnos?
🌱 Cómo Equilibrar Nuestras Emociones
Las emociones, no podemos dejar de sentirlas. Sin embargo, podemos tomar conciencia. Realizar algunas prácticas beneficiosas nos ayuda a evitar que las emociones, más en concreto las que no son agradables, por ejemplo la ira, tristeza o la ansiedad, dañen nuestro cuerpo y las somaticemos.
Algunas ideas que os dejamos serían:
Practicar técnicas de relajación como la respiración profunda, el yoga, la meditación o el Tai Chi.
Hacer ejercicio para liberar tensiones y mejorar el estado de ánimo. Muévete, y genera endorfinas que ayuden a canalizar esas emociones, a veces tan intensas.
Exprésate: reflejar lo que sentimos a través de la escritura, el arte, la música o simplemente hablando con alguien de confianza.
Las emociones son parte de la vida, aprender a gestionarlas puede ayudarnos a sentirnos mejor física y mentalmente.
¿Cómo gestionas tú tus emociones? Te leo
